“El teclado de su piano, cargado de magia, equilibrio y compenetración llegó a desencadenar en
ocasiones la potencia tormentosa de una orquesta sinfónica contrastando, en otras, con frases de
un lirismo sobrecogedor (...) Con una desenvoltura asombrosa sobre el escenario, ofrecieron
interpretaciones apasionantes cargadas de intuición y de sentimiento, con una pulcritud inmaculada,
disfrutando y haciendo disfrutar. Sorpresas tan positivas deberían suceder más a menudo. Bravo.”
Heraldo
“ Un piano y dos pianistas recrean toda una orquesta. Dos jóvenes músicos que combinan talento,
trabajo y un excelente criterio . ”
El Periódico